El inculpable (Policial inconcluso)


Esta historia, es un policial inconcluso que traté de escribir hace mucho tiempo.



Era una noche lluviosa y por tanta niebla no se veia nada, el habia estado corriendo, no
podia saberse, nadie podia descubrir el oscuro secreto de la familia Stravo.
 Si llegaba a descubrirse ellos se darian cuenta que habia sido el y no lo perdonarian, justo ahora que el hijo mayor se postularia para gobernador. Marcos era un tipo alto, que ganaba un sueldo suficiente pero lo perdia todo en apuestas, andaba siempre con una camisa que le habia regalado el primo, un saco que le habia comprado a un linyera y esos zapatos que siempre lustraba para que parecieran nuevos.
-          Creo que ya no me siguen-  dijo para si mismo marcos.
-          Nadie puede culparme por lo que no tienen pruebas, ellos no deben saber que yo revele su secreto al “carnicero”-  se decia para si mismo.
-          Es verdad- penso.
Cuando se tranquilizo Marcos cruzo a la calle de enfrente y compro cigarrillos, luego emprendio marcha hacia su taller, pero sin dejar de pensar en las ultimas palabras del “carnicero” cuando hablaron por telefono:
-          Por favor no le digas nada a nadie de lo que hablamos- dijo marcos algo asustado.
-          No te preocupes flaco, voy a mantener el secreto bien guardado- le dijo el carnicero.
-          Si se sabe del primero que van a sospechar va a ser de mi- dijo marcos mas asustado.
-          Te entiendo, no te preocupes marquitos- dijo paternalmente el carnicero.
-          ¿ como que no me tengo que preocupar ?-  -vos no entendes, el me va a buscar hasta que me encuentre y me vea sangrando a sus pies-  - asi que no me digas que vos me entendes Juan-  dijo marcos elevando el tono de su voz.
-          ¡ No me vuelvas a decir Juan pedazo de idiota!-  dijo juan.
Pocas veces Marcos habia escuchado haberse enojado asi a Juan, excepto cuando lo llamaban por su nombre, según lo que marcos sabia la ultima vez que el habia usado ese nombre habia sido 6 años atrás cuando habia sido acusado de 3 asesinatos, pero salio libre por falta de pruebas y desde entonces la gente lo habia llamado el carnicero, nombre que según el llevaba con honor y gloria.
-          disculpa marcos, no te quiese gritar flaco, sabes como me pongo cuando me llaman por mi viejo nombre- dijo juan un poco mas calmado.
-          Bu-bueno, en serio prometeme que nadie se va a enterar de esto- dijo marcos cautelosamente.
-          Esta bien, esto queda entre los dos- - ademas, como vos siempre me decis, nadie te puede culpar de lo que vos hiciste sin pruebas- dijo juan con un tono extraño. Después de decir esto colgo el tubo del telefono.
-          Lo que pasa es que vos no lo conoces bien a Dario- se dijo a si mismo marcos cuando juan colgo el telefono.
Al recordar esto marcos se estemecio como si algo hubiera pasado a su lado sin que el lo viera.
-          No me tengo que preocupar, juan no va a decir nada- penso preocupado.
-          Necesito beber algo- dijo y ahí nomas entro al bar en la esquina de la cuadra de su casa
Cuando entro no habia casi nadie en el bar excepto tres taxistas desayunando, un hombre con un sobretodo y una madre con sus dos hijos, parecia que acababan de llegar de un viaje largo. Sin darle mas importancia a esto se sento en la barra de la cantina y le pidio al dueño un vaso de whisky.
-          pensándolo mejor dame la botella Pablo- dijo marcos.
Pablo era un hombre de unos 50 años, gordo y con una cara de haberse comido 10 limones.
-          Esta bien como vos digas pero la botella te va a costar 24 pesos- le dijo pablo - ¿ hace cuanto que no dormis marcos ? le pregunto.
-          Deben hacer ya dos dias – dijo marcos que estaba tomando el whisky. - ¿ tenes idea de que hora es ? – pregunto marcos dejando escapar un largo bostezo.
-          Son cerca de las 8 de la mañana -  dijo pablo.
Después de la respuesta de pablo levanto la vista hacia el televisor y vio que estaban dando el noticiero, pasaban una entrevista con el candidato a presidente.
-          ¿ y que planes tiene para el gobierno sr. Dario? – pregunto el reportero-
-          cuando sea electo para presidente, van a haber muchos cambios en el gobierno, voy a hacer que todos los secretos salgan a la luz y voy a hacer que los culpables sean castigados – respondio el candidato.
-          Bah , siempre dicen lo mismo para que los elijan-  - ¿ no es verdad marcos?- dijo pablo.
Pero marcos no le contesto, sino que estaba palido y con una cara como si hubiera visto al diablo en persona.
-          ¿ estas bien marcos ? – le pregunto pablo algo preocupado por la expresión de su amigo.
-          Si, estoy bien -  mintió marcos, - es que necesito dormir – dijo, después de decir esto le pago la botella de whisky a pablo y salio del bar.
Al llegar a su departamento se saco el saco y lo tiro al piso, se acosto en la cama e intento dormir un rato.
No pudo conciliar el sueño mas de dos horas asi que salio a caminar por la recoleta, cuando estaba llegando a plaza francia le parecio ver un hombre parecido al que lo seguia el otro dia.
-          no puede ser - se dijo a si mismo. - ¿ como me encontro ? – penso.
Al notar que el hombre se acercaba, empezo a correr hasta que se detuvo pasando la puerta del cementerio de la recoleta, cuando se detuvo para respirar empezo a llover.
-          lo unico que me faltaba, lluvia -  dijo con un leve tono de sarcasmo. – al menos lo perdi – dijo en voz alta para tranquilizarse.
-          Yo no diria lo mismo marcos – le dijo una voz a su lado, cuando se dio vuelta que dario estaba a su lado.
-          Si marcos, yo era el que estaba en el bar, te he estado buscando. Me entere de que le dijiste a alguien el pequeñito secreto de mi familia- le dijo con tono calmado dario.
-          ¿ co-como t-te e-enteraste ? – dijo con miedo marcos. - ¿ te lo dijo juan ? –
-          no, y acordate que se enoja cuando lo llaman asi – le dijo dario dibujando una sonrisa maliciosa en su rostro.
-          Vos no pudiste haber estado en el bar y en el noticiero al mismo tiempo -  dijo marcos.
-          La respuesta es sencilla: cuando alguien esta en un puesto tan alto como el mio, se necesitan dobles para que te cubran – lo contradijo dario.  – no te preocupes marcos, esto va a ser rapido, no vas a sentir a sentir dolor alguno – luego de decir estas palabras, dario le disparo en el estomago dos tiros, al recibir los impactos, marcos se dezplomo en la vereda y cerro sus ojos.
-          Vaya, elegiste un hermoso lugar para morir – dijo casi en broma dario admirando las paredes del cementerio antes de subirse a un auto que estaba ahí estacionado y desaparecer en la niebla.
-          Al menos parece que no sufrio – dijo el comisario Rodríguez.
-          Yo no lo creo jefe – dijo el oficial Sánchez.  – fijese en como apreto su mano por el dolor – dijo contradiciendo al comisario.
-          ¿ te diste cuenta que yo soy el comisario y vos el cadete? – le pregunto el comisario.
-          Disculpe jefe – se rectifico Sánchez.
El comisario Rodríguez era un hombre casado sin otra cosa en la cabeza que los boletos de la quiniela. El siempre pensaba: -  cuando me saque la lotería no voy a trabajar nunca mas -.
Era algo torpe y descuidado, pero que nadie debia notar ya que el era el jefe y no se lo debia cuestionar, tambien tenia una extraña aficion por la comida kosher, que según el lo hacia adelgazar pero el efecto era el contrario.
-          ¿ algo nuevo ? -  pregunto una voz.
-          Por fin llegaste alcornoque- dijo el comisario. - ¿ anduviste otra vez de parranda ?-
-          No, me quede dormido- dijo el hombre.
-          Bah, ya no impota. Lo importante es que estas parado en la marca de la escena del crimen- .después de escuchar esto el hombre miro hacia abajo y vio la marca de tiza del cuerpo que ya habia sido sacado de la escena.
-          Buen dia detective lopez- lo saludo Sánchez.
-          Mi nombre es Humberto - dijo el detective lopez.
-          ¿ y, jefe, que paso?- pregunto lopez.
-          Mataron a un tipo anoche, a ver julio decile los datos de la victima - dijo el comisario.
-          Buen dia Humberto, los datos de la victima son los siguientes:

Nombre: Marcos Gutierrez.
Edad: 32 años.
Domicilio: Alvear 2313.
Hora de la muerte ( aprox. ): 2:45 am.
Ultima persona que lo vio con vida: Pablo Ramírez.

-          ¿ por qué no hablas mas como persona y menos como contestadora ?. – le dijo lopez.
-          ¿ como dijo?- le pregunto julio algo confundido . –
-          no dije nada- se rectifico lopez.
-          Humberto, tenes que ir a revisar la casa del desgraciado que murio – dijo el comisario.
-          Esta bien – dijo lopez.
Ahí nomas Humberto llamo un taxi y se puso en camino a el departamento de Marcos., cuando llego al edificio donde vivia marcos, se dio cuenta de que la gente que entraba al edificio parecia no notar a la policia que estaba llevando a cabo la investigación, sino que ni siquiera se inmutaba cuando les hablaban o cuando pasaban al lado de ellos.
-          parece que no les agradaba el hombre. – penso el detective.
Sin derrochar mas tiempo, el detective se subio al ascensor y presiono el boton del 3er piso que es donde vivia marcos. Al llegar, golpeo la puerta y le abrio un policia de bigotes extremadamente largos.
Ahí nomas lopez penso: - ¿ y este como puede comer con esos bigotes?-
-          ¿ oficial lopez ?- le pregunto el hombre del bigote.
-          Eh? Ah, si. Soy yo lopez, disculpe. Estaba pensando en otra cosa-. Dijo el detective.
-          Esta bien. Yo soy el oficial Altamirano.- respondio el hombre del bigote.
-          ¿ puedo pasar ? – pregunto lopez.
-          Claro, aqui se necesita un detective.- dijo Altamirano. Lopez no respondio y entroa la habitación.
La habitación estaba mas olvidada y derruida que antes y no era por el fallecimiento de su dueño sino por un grave problema de humedad que nunca arreglo. En la habitación solo había 5 personas. Altamirano, el comisario , dos peritos forenses y un oficial que tomaba fotos de la escena.
De las paredes emanaba un olor a podrido y polvo, mientras que en la cama había manchas y restos de comida a medio comer.
-          no era muy limpio como vera .- dijo Altamirano.
-          Ya veo y huelo, no necesita explicármelo.- dijo lopez.
Altamirano puso mala cara pero no dijo nada, sino que se quedo callado sir observar al detective y por unos segundos reino el silencio.
-          Bueno muchachos, terminen rápido que quiero el caso archivado para las cuatro de la tarde, hoy me quiero ir temprano. – dijo el comisario Rodríguez.
-          Otra vez con eso. – pensó lopez.
-          No hay nada que sirva. – dijo lopez y se fue del edificio.
Cuando salió,doblo la esquina y tomo el primer colectivo que lo dejó a la vuelta de su casa. Abrió la puerta del edificio






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