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Mostrando las entradas de abril, 2019

La historia de Sean - Capítulo 7

7 (Hay un orden natural para las cosas, los humanos conducen vehículos y los animales se quedan pastando en el bosque, así es como se supone que funciona el maldito mundo).- Pensó O así es como debería ser según la mente de Sean. Estuvo un momento con las manos al volante, nervioso, no sabiendo cuál debía ser su próximo movimiento. -¿Me estoy volviendo loco acaso?, no no… ¡No!- Golpeó el volante con ambas manos. Cuando por fin se calmó salió un momento y miró al camino o lo que podía verse. -(Oscuridad, no hay caso en esperar a que ese maldito demente vuelva, debo estar viendo alucinaciones por el golpe. Debería ir al hospital y hacerme ver, pero entonces perdería el maldito trabajo. Si es que a estas alturas tengo aún posibilidades de conseguirlo). Entonces sus pensamientos fueron al pasado, al momento de ser descubierto el fraude que intentaba realizar con el supuesto veterano de guerra,  un viejo senil que había conseguido convencer para hacerse ...

La historia de Sean - Capítulo 6

6 El auto funcionaba perfectamente para su sorpresa. La sangre a esta altura ya no brotaba más de sus heridas y su cabeza estaba más clara que hace un momento, probablemente por su charla con el oficial. Descartando toda posibilidad de dormir, decidió que lo más lógico sería limpiarse un poco y buscar algo de comer. Visitar un hospital no estaba en sus planes, habría preguntas y con eso perdería su ya preciado tiempo. Se subió a su auto y lo puso en marcha. (El trasto está durando bastante, incluso con el choque)- Metió primera y con una serie de ruidos poco prometedores, puso el vehículo en movimiento y retomó la ruta con la velocidad que su cabeza le permitía manejar. Había sido una noche larga para él, pero estaba lejos de terminar. Al cabo de unos kilómetros notó que una luz lo alumbraba desde atrás. Pudo ver en el espejo retrovisor que un auto se acercaba a gran velocidad hacia el suyo. Sean le hizo señas para que lo rebasara y movió levemente el auto haci...

El sabio y el Khan

Numerosas naciones habían caído ante el gran poder del Khan que todo lo dominaba. Ya sea mediante la fuerza de la lanza o el miedo, uno tras otro los reyes se habían arrodillado ante él y le rendían diversos tributos. Su poder no parecía conocer fin y sus conquistas parecían no tener horizontes. Fue entonces cuando supo de un anciano sabio cuyos fieles alcanzaban los miles y seguían los designios de este ya que se le consideraba el mensajero de un dios, cualquiera que fuera la palabra que les dijera, estos la escucharían y seguirían sin chistar. Al principio se refirió al sabio como un viejo loco y se rió de él como de tantos otros "hombres de fe" cuyos templos destruyó y con su lanza atravesó. Pero a medida que las conquistas del Khan ya no avanzaban, los seguidores y fieles del sabio crecían. Esto llevó al guerrero a meditar sobre este predicador de palabras divinas como tantos otros. A pesar de las palabras de sus generales, el gran Khan fue con su ejército al te...

Poema para Horacio

Hoy puedo decirte esto querido Horacio Te he guardado mucha estima Aunque todos digan que eres un batracio

Poema para Fer

El verte ese día Me trajo una gran alegría Fue una noche romántica Donde compartimos nuestra historia Sin saber que entre beso y beso Quedaría el cariño en nuestra memoria Fernanda es tu nombre Portadora de gran belleza Dorados son los cabellos Que adornan tal agraciada doncella Mirar tus ojos es perderse En dos estrellas brillantes Que nada tienen que envidiar  A tu sonrisa centelleante Pero no toda belleza tuya es exterior Pues tu inteligencia es superior Tus dotes culturales son una proeza Que superan a cualquier belleza Ansío verte y ambos de un beso suspirar Perderme en tus brazos suaves Para luego tu nombre susurrar Y entregarme a tus labios amables

Poema para María

Todos los días pienso en vos Esperando el día de verte a vos El cariño que nos tenemos es bello Como lo debe ser besar tu cuello La lluvia oscurece tu tarde Pero con tu sonrisa haces alarde De la gran persona que creo eres Y a la que daría abrazos fuertes Probar tus labios gustaría Para empezar los días con alegría