La historia de Sean - Capítulo 5
5
Cuando despertó, todo su mundo daba vueltas, sentía un dolor enorme en la pierna y el calor de la sangre que
salía por los pequeños cortes que tenía lo mareaba. Intentó incorporarse y cayó sentado con un dolor
indescriptible.
salía por los pequeños cortes que tenía lo mareaba. Intentó incorporarse y cayó sentado con un dolor
indescriptible.
No entendía como una caída tan pequeña lo había lastimado tanto, hasta que vió los cactus en el camino y
todo cobró sentido. Su camisa estaba rota por todos lados, era un desastre. Sean no podía otra cosa que
maldecir su suerte, su maldita suerte.
todo cobró sentido. Su camisa estaba rota por todos lados, era un desastre. Sean no podía otra cosa que
maldecir su suerte, su maldita suerte.
- (No merezco esto.) – Pensó
Pasó un momento y por fin decidió que lo más sensato sería arrastrarse para salir del pozo donde había caído.
Tardó lo que le pareció una eternidad, pero por fin pudo salir gateando.
Tardó lo que le pareció una eternidad, pero por fin pudo salir gateando.
Cuando por fin pudo incorporarse, la cabeza le daba vueltas y su visión seguía un tanto borrosa, se preguntaba
si no se habría golpeado la cabeza al caer, por lo que le pareció lo más prudente caminar despacio. Eso no
impidió que al dar unos pasos vomitara.
si no se habría golpeado la cabeza al caer, por lo que le pareció lo más prudente caminar despacio. Eso no
impidió que al dar unos pasos vomitara.
Esto le aclaro un poco la cabeza y entonces pudo ver algo que heló su sangre. Un auto se había detenido atrás
del suyo, no podía distinguir bien pero había alguien con una linterna, revisando todo. Mientras no fuera un
policía, podría buscar como escapar de la situación y si todo fallaba…estaba la barreta.
del suyo, no podía distinguir bien pero había alguien con una linterna, revisando todo. Mientras no fuera un
policía, podría buscar como escapar de la situación y si todo fallaba…estaba la barreta.
No quiso demorarse mucho más de lo que ya estaba atrasado, por lo que comenzó a avanzar todo lo rápido
que le permitían sus heridas. Más de una vez trastabilló y estuvo a punto de caerse.
que le permitían sus heridas. Más de una vez trastabilló y estuvo a punto de caerse.
A un par de metros de su auto sus miedos se vieron fundados, era un patrullero, pero su terror aumentó en
cuanto la linterna lo alumbró y pudo ver la cara de preocupación del oficial.
cuanto la linterna lo alumbró y pudo ver la cara de preocupación del oficial.
- ¡Alto ahí! - vociferó el oficial.
ojos amables, no era muy alto pero tenía aspecto de ser esos polis que acompañan a las viejitas a cruzar la calle.
La cara del oficial denotaba decepción, incluso tristeza. Estuvo un momento apoyado en la patrulla
pensativamente hasta que miró a Sean y le habló.
Notó que la seriedad inicial del oficial fue menguando a medida que lo miraba de la cabeza a los pies.
- Señor…está herido, ¿Se encuentra bien? – Le preguntó el oficial, - ¿Señor?-
que su placa en el pecho decía “Oficial E. Pyke”.
- -¿Cuál es su nombre señor?-
Sean salió de su trance y trató de contestar, pero en ese momento sintió algo inexplicable, culpa quizá…en ese
momento no lo sabía con seguridad. Intentó hablar pero las palabras no le salían, cerró los ojos un momento,
junto fuerzas y dijo:
momento no lo sabía con seguridad. Intentó hablar pero las palabras no le salían, cerró los ojos un momento,
junto fuerzas y dijo:
- Mi nombre es Sean, me atacó un grupo de personas….que me frenaron para robarme, deben haberme
- dado por muerto…me dejaron al costado de la ruta.-
Debió haber sonado bastante convincente ya que el policía se acercó y lo condujo suavemente hacia el asiento
del conductor del auto. Sacó un anotador y le pidió que le explicara qué había sucedido.
del conductor del auto. Sacó un anotador y le pidió que le explicara qué había sucedido.
Pero antes de que pudiera decir nada, el radio del oficial empezó a hacer ruido.
- Un momento señor. – Dijo el oficial y se acercó a su patrulla. – Aquí Pyke, diga. Ajá, entiendo…no lo
- puedo creer. ¿Debo desplazarme ahora?, estoy con un posible caso de vandalismo y violencia. Entiendo, voy para allá señor.-
La cara del oficial denotaba decepción, incluso tristeza. Estuvo un momento apoyado en la patrulla
pensativamente hasta que miró a Sean y le habló.
- Lo siento pero tengo que atender un llamado, hubo un accidente a unos km de aquí…la camioneta
- blanca que estaba revisando su auto antes de que llegara, parece que están implicados en el accidente
- y hay más de lo que parece. No va a ser una noche fácil.-
Al escuchar esto, Sean empezó a temblar, su rostro palideció y empezó a temer lo peor. Alguien había revisado
su auto y era probable que hayan visto el baúl.
su auto y era probable que hayan visto el baúl.
Al ver su expresión, Pyke se sorprendió y lo tranquilizó diciéndole que ya nada le pasaría, que estaría bien y
seguro lo precisarían un par de horas en la central para tomar declaración de lo sucedido, incluso se ofreció él
mismo a llevarlo hasta el pueblo siguiente. Trató de protestar por su corto tiempo cada vez más escaso, pero el
oficial fue firme.
seguro lo precisarían un par de horas en la central para tomar declaración de lo sucedido, incluso se ofreció él
mismo a llevarlo hasta el pueblo siguiente. Trató de protestar por su corto tiempo cada vez más escaso, pero el
oficial fue firme.
- Lo lamento pero no hay opción amigo. Va a tener que conducir hasta la jefatura a 5km de aquí, pero
- antes debería pasar por un hospital para que lo vea.- Pensó un momento y luego añadió. –
- Avisaré por radio que está llegando, la doctora Sanders lo va a atender, pero tenga cuidado,
- no se enamore eh.- Dijo esto último con una sonrisa en el rostro.
Dicho esto, el oficial Pyke se subió a su patrulla, lo saludó por la ventana y con el ruido de la sirena de fondo se
perdió en el horizonte. La noche volvió a ser tan oscura como antes para Sean.
perdió en el horizonte. La noche volvió a ser tan oscura como antes para Sean.
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