La historia de Sean - Capítulo 7
7
(Hay un orden natural para las cosas, los humanos conducen vehículos y los animales se quedan pastando en el
bosque, así es como se supone que funciona el maldito mundo).- Pensó
O así es como debería ser según la mente de Sean. Estuvo un momento con las manos al volante, nervioso, no
sabiendo cuál debía ser su próximo movimiento.
sabiendo cuál debía ser su próximo movimiento.
- -¿Me estoy volviendo loco acaso?, no no… ¡No!-
Golpeó el volante con ambas manos. Cuando por fin se calmó salió un momento y miró al camino o lo que
podía verse.
podía verse.
- -(Oscuridad, no hay caso en esperar a que ese maldito demente vuelva, debo estar viendo alucinaciones
- por el golpe. Debería ir al hospital y hacerme ver, pero entonces perdería el maldito trabajo. Si es que a
- estas alturas tengo aún posibilidades de conseguirlo).
Entonces sus pensamientos fueron al pasado, al momento de ser descubierto el fraude que intentaba realizar
con el supuesto veterano de guerra, un viejo senil que había conseguido convencer para hacerse pasar por un
ex combatiente en la guerra de Vietnam cuya memoria había sido afectada por los traumas. Pero sus planes
salieron mal cuando este confundió Vietnam en su solicitud de siniestro con el Golfo Pérsico, lo que llevó a su
superior a investigar un poco más y descubrir que el supuesto veterano había sido enlistado, llevado a combatir
retirado por desacato y luego ser dado de baja deshonrosamente.
con el supuesto veterano de guerra, un viejo senil que había conseguido convencer para hacerse pasar por un
ex combatiente en la guerra de Vietnam cuya memoria había sido afectada por los traumas. Pero sus planes
salieron mal cuando este confundió Vietnam en su solicitud de siniestro con el Golfo Pérsico, lo que llevó a su
superior a investigar un poco más y descubrir que el supuesto veterano había sido enlistado, llevado a combatir
retirado por desacato y luego ser dado de baja deshonrosamente.
- El maldito no había llegado a disparar un tiro en nombre de este condenado país y tú pretendes
- presentarlo aquí maldito condenado. Vamos a destrozarlo señor Phillips, nadie roba a mi compañía-
- Había dicho el director al enterarse.
El juzgado debería haberlo hecho pedazos…fraude, aprovecharse de un pobre vejete y la frutilla del postre,
violencia doméstica…todo ideal para que pasara un tiempo en la cárcel y un negrata (como Sean llamada a los
afroamericanos) le creara en el culo un nuevo agujero para respirar.
Pero la fortuna favorece a los desgraciados (al menos Sean se veía como la víctima en todo este asunto), ya que
un abogado bastante fascinado con causas mediáticas como la de él, logró que evitara la cárcel, no sin antes
lograr que perdiera toda su fortuna entre honorarios, compensaciones a la compañía y una orden de restricción
de 10 kilómetros con su ex novia, además de perder lo que le quedaba.
un abogado bastante fascinado con causas mediáticas como la de él, logró que evitara la cárcel, no sin antes
lograr que perdiera toda su fortuna entre honorarios, compensaciones a la compañía y una orden de restricción
de 10 kilómetros con su ex novia, además de perder lo que le quedaba.
El auto al que él hace unas horas llamaba trasto es lo último que le quedaba, eso y el traje que tenía en el
asiento trasero.
asiento trasero.
- -¡Me quitaron todo mi maldito dinero!, pensé que ibas a hacerme salir de esta aireado.- le había dicho Sean a su abogado.
Él se limitó a sonreírle con unos dientes donde relucía uno de oro, y a cerrar sus grandes manos peludas con un
habano que sumada a la nariz aplastada, hombros anchos y un traje bastante barato le daban pinta más de
matón que de abogado.
habano que sumada a la nariz aplastada, hombros anchos y un traje bastante barato le daban pinta más de
matón que de abogado.
- -Mira chico, te hubieran dado unos 30 años mínimo, tuvimos suerte, considerando el estado en que
- estaba tu chica, deberías haberte podrido en la cárcel. Pero te conseguí una segunda oportunidad de ser
- un ciudadano medianamente decente.- Decía despreocupadamente mientras fumaba su habano y
- lanzaba una gran bocanada de humo.
El humo tapó su rostro por un momento y luego se produjo una imagen que nunca olvidaría.
- -Cuídate chico, no me tendrás ahí para salvarte la próxima.- El abogado dijo esto con un brillo malévolo
- en sus ojos y una sonrisa poco amable.
En cuanto al viejo, bueno, Sean se encargó que tuviera una muerte poco agradable que la policía terminó
caratulando de intento de robo de algún drogadicto local ante la falta de pruebas que demostraran lo contrario.
caratulando de intento de robo de algún drogadicto local ante la falta de pruebas que demostraran lo contrario.
El frío de la noche sacó a Sean de estos recuerdos y lo hizo decidirse por ir a comer algo después de todo, eso
quizá le tranquilizara.
quizá le tranquilizara.
Volvió a su auto y regresó a la carretera para continuar unos kilómetros hasta llegar a Dandy´s, un restaurante
de poca monta al lado del camino, que por lo que parecía tenía un par de presentes esa noche de acuerdo al
camión y par de vehículos ubicados al lado del local.
de poca monta al lado del camino, que por lo que parecía tenía un par de presentes esa noche de acuerdo al
camión y par de vehículos ubicados al lado del local.
Estacionó y lo primero que vio el cartel luminoso de neón que rezaba:
BIENVENID S A DANDY´S
COMIDA Y CAFÉ LA 24HS
PREGU TE POR LA TART DE CARNE
Pero no fueron las letras quemadas lo que llamaron la atención de Sean, sino un auto color canela que estaba
estacionado al lado del camión y que tenía visibles abolladuras en su lado derecho.
estacionado al lado del camión y que tenía visibles abolladuras en su lado derecho.
- Te encontré cabrón.- Alcanzó a decir.
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