Trenes de Guerra - Novela Cancelada

Esto es lo único que llegue a escribir. Fue en 2015.


“Los trenes son un invento maravilloso, pero maldigo el día que decidieron ser usados para le guerra.” -  

 Doctor Rivier.



Capítulo Cero

Hacía días que venía lloviendo y hoy no era la excepción, todo esto junto con otros percances, había atrasado la movilización de las tropas. Estaban atascados desde hace 10 días en el pueblo de Cherenkov y la gente estaba empezando a hartarse de la presencia del ejército del oeste.
-No es que queramos estar aquí tampoco – pensó el coronel mientras caminaba por la avenida principal en dirección al ayuntamiento.
El coronel estaba en los mediados de los cincuenta y su carrera militar estaba tan estancada como sus tropas en este pueblo. Sus duras facciones y fríos ojos grises se posaban en cada persona que lo miraba con una mezcla de temor y desdén mientras hacían sus labores diarias.

Cuando por fin llegó a la plaza del pueblo, se detuvo un momento a contemplar a los francotiradores y demás tropas alistadas en ese lugar, cada uno de ellos estaba bajo su mando y de los casi 1000 hombres y mujeres que conformaban su unidad, a esta altura pocos de ellos le tenía el mismo aprecio que al principio de la campaña.
- Si tan sólo tuviera un tren en condiciones para movilizarme, podría llevar a mis soldados a una estación de avanzada y ponerlos a la marcha en algún combate…pero no…me encuentro en este mugroso pueblo con mi tren averiado, falta de partes y comunicaciones casi nulas- pensó nuevamente el coronel.


El último mensaje que recibió hacia 7 días decía:

Aguarden instrucciones. Falta de personal en su posición. Rescate próximamente. Sostenga su posición a toda costa”.


Pero todavía existía una posibilidad. Hacia un par de días había captado mensajes de un tren enemigo, uno de los “nuevos modelos” del Imperio Carmesí, si tan sólo pudiera hacerse de este, saldría del pueblo y continuaría su avanzada sin dudarlo.
Dejando estos pensamientos de lado cruzo la plaza procurando esquivar los charcos de barro y saludando a cuanto soldado le dedicara un saludo militar.
Ni bien se encontró en la puerta del ayuntamiento se detuvo a contemplar el antiguo edificio una vez más, su simple construcción de hacia 1 siglo y su deteriorado estado de cuidado lo harían parecer un edificio medieval de no ser por los ladrillos rojos que le daban una imagen monótona y deprimente. Su cuartel de operaciones se encontraba en el segundo piso de las instalaciones donde previamente había sido la oficina del alcalde que de mala gana la cedió por  “órdenes militares” no sin antes refunfuñar un buen rato.
Segundos después cruzo el umbral y se encontró en un amplio salón pobremente decorado con cuadros descuidados que contaban glorias pasadas de un pueblo que era una sombra de dichas hazañas. No prestando demasiada atención a los cuadros, giró a la derecha y subió las escaleras hasta llegar al segundo piso de la estancia donde se encontraba su centro de operaciones.
Al entrar vió a sus oficiales, el joven teniente Masters oriundo de otro continente, algo inexperto todavía con sus 25 años pero dispuesto a aprender, de no conocer su procedencia habría pensado por sus rasgos y cabello rubio que era uno de los enemigos.
Este fue el primero que notó la presencia del coronel y lo saludo llevando su brazo a la altura de la frente y diciendo: -“Buenos Días coronel, estamos discutiendo planes con


Comentarios