Poema para María

Eres una llama que arde sin igual
Con una voz que fuerza clama
Poseedora de una sonrisa
Que es una caricia al alma

Dos cristales tus ojos son
Que poner precio no se puede
Una mirada tuya basta
Para creer que contra todo se puede

Dulces son tus caricias
Como una suave brisa
Que al tocar mi rostro
No puedo evitar una sonrisa

Un deseo a la vida pido
Y es que no te rindas nunca
El fuego que en ti arde
Es el calor que mueve el mundo


Comentarios